Las nueve y cincuenta y
seis. Primer día. Puede que el enemigo se encuentra dentro de casa como un quintacolumnista,
pero no tengo sensación de miedo. Van a ser días largos y debería olvidarme de
ser viejo.
Luces de
linternas, se deslizaban por las esquinas de la ciudad. Un gato corría por la
avenida al sentirse descubierto.
Unas manos indeterminadas
inspeccionaban mi cuerpo, casi dormido sobre la cama deshecha, buscaban sin tocarme
el rostro.
Volví a ver al gato
corriendo por un solar abandonado saltando entre la chatarra de coches y
cristales rotos.
El público aplaude.
Salgo a comprar el pan,
gente cansada sentada en los bancos públicos separadas unas de otras, mientras suena
el ruido del motor de mi cámara fotográfica.
15-03-2020
Tiene buenas frases como "debería olvidarme de ser viejo", como si fuera un capricho al que renunciar. No me ha quedado clara la secuencia de los hechos, hay una parte en presente y otra en pasado, lo que cuentas en pasado, ¿qué es? ¿sueño o recuerdo?
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