martes, 21 de abril de 2020

Libertad versus seguridad (corregido) Ejercicio Nº 14





Libertad vs seguridad (corregido, versión V)

Lo anoté con celeridad, casi sin pensar. Una columna de 700 palabras sobre ‘Libertad versus seguridad’. Debería estar lista este martes. Me pregunto si la directora estará en su sano juicio o simplemente plantea algo de tanta profundidad para probar mi capacidad a improvisar, a saltarme lo convencional, a romper las reglas, a ser completamente incorrecto, a todo aquello que ella pregona y exige de quienes escribimos.

Versus es un anglicismo aceptado por la RAE. Tiene el sentido de ‘contra’, ‘frente a’ o ‘enfrentado a’, como cuando leemos ‘Betis vs Espanyol’ es ‘Betis contra Espanyol’. El castellano, lengua romance, no ha heredado ese término; nos viene del inglés. El versus castellano no significa lo mismo que en latín que es ‘hacia’, ‘en dirección a’. Dicho esto, sospecho que el tema encargado por mi directora sea quizá una interrogante: ¿libertad versus seguridad? Cambiando el anglicismo por su equivalente castellano quedaría: ¿Libertad contra seguridad?

Veamos un ejemplo relacionado con la política. Pocos años atrás mi exalumno Fernando ganó una beca para perfeccionar su mandarín en Shanghái. En la universidad compartía ciertas materias con estudiantes chinos; tenían clases en común con los extranjeros en temas generales. Fernando aprovechó la oportunidad para conocer a fondo jóvenes de esa cultura distante y diferente. Durante su segundo año se produce la protesta estudiantil en la ex-colonia británica de Hong Kong. Es conocida como la revuelta de los paraguas amarillos. Estos hongkoneses, estudiantes y ciudadanos comunes, pedían libertad para nominar los candidatos a votar en las elecciones y no solo los “seleccionados” por el gobierno central en Beijing. Los líderes más radicales llegaban a sugerir una secesión del territorio de Hong Kong de la República Popular China. Los medios chinos (100% controlados por el estado) informaron sobre lo que estaba pasando en el territorio. Lo mostraban como producto de agentes perturbadores del orden establecido sirviendo a los enemigos capitalistas (sic) de China.

Hui Ying y Fernando habían hecho buenas migas (no son sus verdaderos nombres). Hui Ying era una hermosa chica, inteligente, obsesivamente interesada por conocer todo sobre la cultura occidental; Fernando estaba cerca y constituía su modelo de estudio. Se gustaban, salían mucho y compartían una gran afición por el rock vintage. Un día Fernando le habló del tema de los estudiantes de HK que manifestaban por democracia; estaba en la televisión. Hui Ying se mostró sorprendida por el planteamiento. Le manifestó que los hongkoneses estaban equivocados y eran unos desagradecidos (mientras escribía esto, la policía de Hong Kong dependiente del gobierno central arrestó a 15 antiguos líderes pro-democracia). Lo que pedían les traería caos e inseguridad. El gobierno central regido por el Partido Comunista chino los protegería; hacían todo para favorecer al pueblo pues eran muy sabios. China les enviaba millones de toneladas de arroz y otros alimentos anualmente ya que ellos no producían nada en este rubro (ingresos per cápita (2018): Hong Kong USD 40,675.62; República Popular China USD 9,770.85 o sea que el territorio podía comprar lo que se le antojara). Planteaba a Fernando para qué pedían eso de la democracia cuando China les enviaba comida y también los protegía de cualquier catástrofe. Era un marco socio-político en donde todo estaba pensado, todo calculado para el bienestar de sus ciudadanos. Le decía:

--Entiende Fernando, qué importancia tiene que puedas elegir quién te va a gobernar; el Partido Comunista Chino se encarga del bienestar de todos nosotros, no tenemos por qué preocuparnos—

Así me lo cuenta Fernando a su regreso. No podía creerlo; más cuando lo decía una joven estudiante. Me aseguró que era un pensamiento generalizado: ¿para qué quieres la libertad democrática si no te asegura el alimento ni el bienestar diario? Un claro caso para Libertad vs (o) seguridad. Entonces recuerdo a Epicuro, definió la felicidad así:

“[Es] estar a la sombra de un árbol (cobijo), tener un pedazo de queso (alimentarse) y charlar con un amigo (socializar)”.

¿Será una falacia? Quedaría por ver si, profunda y filosóficamente “Libertad versus seguridad” es así. No tengo dudas que para que haya libertad deberá existir seguridad; aunque este sentimiento pareciera alejarse continuamente en este mundo del siglo XXI. Con total respeto por Epicuro creo que debió agregar: “Y hacer lo que me plazca”.  Con seguridad, la libertad nos produce alegría y entonces se vuelve felicidad.

Hasta el martes que viene.

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