Libertad vs
seguridad (corregido, versión V)
Lo anoté con celeridad, casi sin pensar. Una columna de 700
palabras sobre ‘Libertad versus
seguridad’. Debería estar lista este martes. Me pregunto si la directora
estará en su sano juicio o simplemente plantea algo de tanta profundidad para
probar mi capacidad a improvisar, a saltarme lo convencional, a romper las
reglas, a ser completamente incorrecto, a todo aquello que ella pregona y exige
de quienes escribimos.
Versus es un
anglicismo aceptado por la RAE. Tiene el sentido de ‘contra’, ‘frente a’ o ‘enfrentado
a’, como cuando leemos ‘Betis vs
Espanyol’ es ‘Betis contra Espanyol’.
El castellano, lengua romance, no ha heredado ese término; nos viene del inglés.
El versus castellano no significa lo
mismo que en latín que es ‘hacia’, ‘en
dirección a’. Dicho esto, sospecho que el tema encargado por mi directora
sea quizá una interrogante: ¿libertad versus seguridad? Cambiando el anglicismo
por su equivalente castellano quedaría: ¿Libertad
contra seguridad?
Veamos un ejemplo relacionado con la política. Pocos años atrás
mi exalumno Fernando ganó una beca para perfeccionar su mandarín en Shanghái.
En la universidad compartía ciertas materias con estudiantes chinos; tenían
clases en común con los extranjeros en temas generales. Fernando aprovechó la
oportunidad para conocer a fondo jóvenes de esa cultura distante y diferente.
Durante su segundo año se produce la protesta estudiantil en la ex-colonia
británica de Hong Kong. Es conocida como la revuelta
de los paraguas amarillos. Estos hongkoneses, estudiantes y ciudadanos
comunes, pedían libertad para nominar los candidatos a votar en las elecciones
y no solo los “seleccionados” por el
gobierno central en Beijing. Los líderes más radicales llegaban a sugerir una secesión del territorio de Hong Kong de la
República Popular China. Los medios chinos (100% controlados por el estado) informaron
sobre lo que estaba pasando en el territorio. Lo mostraban como producto de agentes
perturbadores del orden establecido sirviendo a los enemigos capitalistas (sic)
de China.
Hui Ying y Fernando habían hecho buenas migas (no son sus
verdaderos nombres). Hui Ying era una hermosa chica, inteligente, obsesivamente
interesada por conocer todo sobre la cultura occidental; Fernando estaba cerca
y constituía su modelo de estudio. Se gustaban, salían mucho y compartían una
gran afición por el rock vintage. Un
día Fernando le habló del tema de los estudiantes de HK que manifestaban por
democracia; estaba en la televisión. Hui Ying se mostró sorprendida por el planteamiento.
Le manifestó que los hongkoneses estaban equivocados y eran unos desagradecidos
(mientras escribía esto, la policía de Hong Kong dependiente del gobierno
central arrestó a 15 antiguos líderes pro-democracia). Lo que pedían les
traería caos e inseguridad. El gobierno central regido por el Partido Comunista
chino los protegería; hacían todo para favorecer al pueblo pues eran muy sabios.
China les enviaba millones de toneladas de arroz y otros alimentos anualmente ya
que ellos no producían nada en este rubro (ingresos per cápita (2018): Hong Kong
USD 40,675.62; República Popular China USD 9,770.85 o sea que el territorio
podía comprar lo que se le antojara). Planteaba a Fernando para qué pedían eso
de la democracia cuando China les enviaba comida y también los protegía de
cualquier catástrofe. Era un marco socio-político en donde todo estaba pensado,
todo calculado para el bienestar de sus ciudadanos. Le decía:
--Entiende Fernando, qué
importancia tiene que puedas elegir quién te va a gobernar; el Partido Comunista
Chino se encarga del bienestar de todos nosotros, no tenemos por qué
preocuparnos—
Así me lo cuenta Fernando
a su regreso. No podía creerlo; más cuando lo decía una joven estudiante. Me
aseguró que era un pensamiento generalizado: ¿para qué quieres la libertad democrática
si no te asegura el alimento ni el bienestar diario? Un claro caso para Libertad vs (o) seguridad. Entonces
recuerdo a Epicuro, definió la felicidad así:
“[Es] estar a la
sombra de un árbol (cobijo), tener un
pedazo de queso (alimentarse) y
charlar con un amigo (socializar)”.
¿Será una falacia? Quedaría por ver si, profunda y
filosóficamente “Libertad versus
seguridad” es así. No tengo dudas que para que haya libertad deberá existir
seguridad; aunque este sentimiento pareciera alejarse continuamente en este
mundo del siglo XXI. Con total respeto por Epicuro creo que debió agregar: “Y hacer lo que me plazca”. Con seguridad,
la libertad nos produce alegría y
entonces se vuelve felicidad.
Hasta el martes que viene.
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