viernes, 22 de mayo de 2020

"¿Me podría indicar dónde encontrar a Minos?" (Alternativa en solfa al ejerc. Nº17


(Disculpad si no estáis de acuerdo la repartija de puestos en la junta directiva...siempre habrán muchísimos con grandes méritos prontos a ocuparla. Traté de comunicarme con Machiavello, para tener su invalorable consejo para estos puestos pero usa teléfono descartable y no contesta ni puedo saber por dónde está!) 

¿Me podría indicar dónde encontrar a Minos?

--Nos perdimos—dice mi madre
--Trataré de preguntar a alguien por Minos; tampoco sé hacia dónde ir—contesto secamente.

Estamos desorientados en un bosque oscuro. Suena lejano un coro de trombones y tubas: mib-re-mib-do-re-sib-do-do-mib-mib-fa-mib-re-do-sib-re-mib-reeeeeee-do’dooo. Es el Dies Irae. Hay pocas indicaciones y todas parecen estar en Euskera. Veo a alguien, es un poeta. Camina sobre zancos porque es un gran poeta y debe estar sobre los demás. Miro hacia arriba, tengo la esperanza de que entienda castellano. Me dice que sí; en su pueblo, Barbastro, no se habla ni jota de Euskera. Me siento más tranquilo. Me pregunta si soy quien va a acompañar a su madre a llegar al lugar apropiado más allá del Aqueronte. Su antigua compañera, Mozart, le indicó que yo vendría y que debía ayudarme por ser músico (aunque ella no lo es). Me vende dos tickets para la barca de Caronte así podremos cruzar el río y buscar a Minos que es quien sabe dónde tengo que llevar a mi madre. El poeta dice que no me acompañará. Tiene que vender los tickets y, aunque ahora está mejor económicamente, le ha quedado el trauma de que un poeta/escritor no puede ganarse la vida escribiendo. 
 
Ya en la otra orilla vemos que está todo tranquilo y soso, muy aburrido. Siempre se oye como fondo sonoro ese Dies Irae de trombones. Por allí tendría que estar Minos para indicarme el lugar reservado a mi madre. No encuentro a nadie. Hay un pequeño anuncio escrito a mano en chino y con traducción al castellano. Anuncia que debido al Covid-19 está en un ERTE y sugiere que los elegidos sigan el camino descendente hasta encontrar el lugar que sientan que les corresponde.

--Tendremos que seguir pero, ¿y si aparece la policía? — plantea mi madre
-- No creo que bajen, con el estado de alarma tienen mucho trabajo arriba. No vienen por miedo al contagio y que luego no los dejen volver—le contesto

Nos enfrentamos a unos torbellinos; son los lujuriosos. Hay un cartel: “No vacancy” así que seguimos. El siguiente alojamiento tampoco parece ser pues tiene una advertencia: “Si no pesas 120 k o más ni te acerques”. Veo allí un mastín argentino con un collar colgado en una de sus tres cabezas donde se lee Cerberos. No me agrada. Es desconcertante, ¿qué cabeza le acariciaría? Mi madre tenía un Dachshund bien bajito, era más fácil. Seguimos. Vemos otro block de apartamentos disponibles a precios exorbitantes pero con hipotecas muy liberales. Los ocupantes desafían los desahucios a las pedradas. No es allí. En otro interesante complejo ofrecen lugares para mi madre pues les ha llegado información de que se siente soberbia. Aún así no veo que ella cuadre del todo ahí. Seguimos descendiendo y hay varios edificios imponentes con muchas amenities. Se incluye una laguna, Estigia, donde navegamos guiados por Flegias. Como estoy en una visita promocional es gratis. Al terminar de cruzar la laguna llegamos a una gran muralla (hay un cartel anunciando que su mantenimiento está a cargo de la R.P.China) pero las reglas de admisión excluyen a aquellas almas que no son religiosamente furiosas o furiosamente antirreligiosas. Llegamos a otro río, el Flegetonte. Lo vadeamos fácilmente, está seco, también allí llegó el calentamiento global. Ahora vemos un complejo grande donde en uno de sus tres enormes blocs hay un anuncio donde se lee: "¡Benvenuta cara signora, abbiamo un bel posticino per lei!" Puede ser allí entonces. Pero nunca hay que contentarse con lo primero. Le digo entonces:

--Parece que es aquí pero, ¿qué tal si bajamos un poco más para ver otros complejos? –
--Bueno, prosigamos— replica mi madre

Descendemos otro poco y encontramos un enorme edificio con varias puertas, todas cerradas. Se ven grandes carteles: “totalmente ocupado, abriremos en la próxima campaña política, o no”. Son tan mentirosos que hasta el anuncio puede no querer decir lo que dice. Es adecuado para el perfil de los políticos. Continuamos hasta un grupo de 10 edificios, la mayoría en estado ruinoso por lo mal construidos. Leemos: “no hay vacantes, estamos preparando otra burbuja de hermosos apartamentos. Avisaremos cuando haya lugar”. Tampoco es en esos blocs de apartamentos.

Bajamos más. En una de las vueltas de la escalera dice: “El fin está próximo”. ¿Será que llegaremos a Lucifer? Estoy emocionado. ¡Encontrar al mismo diablo en persona! Al acercarnos a estos imponentes castillos vemos que gozan del más perfecto aire acondicionado, está frío de verdad. Antes de poder entrar debemos sortear el escrutinio de gigantescos y fornidos patovicas en black tie, gafas RayBan y cara de pocos amigos. Muestro el talón de los tickets que nos vendió el poeta y nos dejan proseguir. Entonces siento que mi corazón se parte al leer en una elegante y fina placa de acero inoxidable con iluminación tenue: "Lucifer (y sus varios aliases) ha sido sustituido por un comité administrativo “infernal” (sic) donde el CEO es Zar Vladimir (Putin), y como consejeros están el viejo Grump (Trump) CFA en international affairs, Bolas Nabo (Bolsonaro) CRO  de recursos naturales, R. Duterte (CE-DDHH), V. Orban (asuntos de democracia), C.Fernández de Kichner (CFO de finanzas). Como valets encargados de ponerles el tapado y sostenerles el paraguas a los miembros de la directiva están Sánchez y Díaz-Canel. Los meseros encargados de servir el café son Maduro y Ortega. Hasta tienen un paseador de mascotas para cuando los directivos están de reunión: Iglesias. Parece que existe una extensa lista de postulantes pero si no están ejerciendo en un gobierno no pueden integrar el cuerpo de servicios. También menciona a un comité de ancianos sabios totalmente inútiles, figuran como asesores: López Obrador, Vargas Llosa, B. Sanders, José Mujica, N. Chomsky, J. Carter, Jorge Bergoglio, M. Rajoy y varios más, todos notoriamente olvidables.  Como chairman emérito y vitalicio de toda la operativa está el Gran Emperador Eterno Xi Jinping. Así me entero que todo es un comité ejecutivo administrando la empresa L&D* Corp. Las acciones las tienen los Buffet, Soros, Rothschild, Rockefeller, dueños de la exKGB, varios chinitos pillos y muchísimos más que debido a que con la letra, ahora tan pequeña, no llego a leer.

Sin lugar a dudas ese no es el lugar para mi madre. Vemos que la escalera descendente prosigue. Me decido a tomarla. ¿Habrá como novedad de marketing de la L&D Corp. un nuevo círculo 10º?  Pero termina abruptamente en una pared donde en un cartel con grandes letras negras sobre fondo amarillo cromo reflectante se lee esto:

“Si llegaste hasta aquí es que no hay ni dios ni diablo que te aguante”.

·       *Life and Death


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