(Disculpad si no estáis de acuerdo la repartija de puestos en la junta directiva...siempre habrán muchísimos con grandes méritos prontos a ocuparla. Traté de comunicarme con Machiavello, para tener su invalorable consejo para estos puestos pero usa teléfono descartable y no contesta ni puedo saber por dónde está!)
¿Me podría
indicar dónde encontrar a Minos?
--Nos perdimos—dice
mi madre
--Trataré de preguntar
a alguien por Minos; tampoco sé hacia dónde ir—contesto secamente.
Estamos desorientados en un bosque oscuro. Suena lejano un
coro de trombones y tubas: mib-re-mib-do-re-sib-do-do-mib-mib-fa-mib-re-do-sib-re-mib-reeeeeee-do’dooo.
Es el Dies Irae. Hay pocas
indicaciones y todas parecen estar en Euskera. Veo a alguien, es un poeta.
Camina sobre zancos porque es un gran poeta y debe estar sobre los demás. Miro
hacia arriba, tengo la esperanza de que entienda castellano. Me dice que sí; en
su pueblo, Barbastro, no se habla ni jota de Euskera. Me siento más tranquilo.
Me pregunta si soy quien va a acompañar a su madre a llegar al lugar apropiado
más allá del Aqueronte. Su antigua compañera, Mozart, le indicó que yo vendría
y que debía ayudarme por ser músico (aunque ella no lo es). Me vende dos
tickets para la barca de Caronte así podremos cruzar el río y buscar a Minos
que es quien sabe dónde tengo que llevar a mi madre. El poeta dice que no me
acompañará. Tiene que vender los tickets y, aunque ahora está mejor
económicamente, le ha quedado el trauma de que un poeta/escritor no puede
ganarse la vida escribiendo.
Ya en la otra orilla vemos que está todo tranquilo y soso,
muy aburrido. Siempre se oye como fondo sonoro ese Dies Irae de trombones. Por
allí tendría que estar Minos para indicarme el lugar reservado a mi madre. No
encuentro a nadie. Hay un pequeño anuncio escrito a mano en chino y con
traducción al castellano. Anuncia que debido al Covid-19 está en un ERTE y sugiere
que los elegidos sigan el camino descendente hasta encontrar el lugar que
sientan que les corresponde.
--Tendremos que
seguir pero, ¿y si aparece la policía? — plantea mi madre
-- No creo que
bajen, con el estado de alarma tienen mucho trabajo arriba. No vienen por
miedo al contagio y que luego no los dejen volver—le contesto
Nos enfrentamos a unos torbellinos; son los lujuriosos.
Hay un cartel: “No vacancy” así que
seguimos. El siguiente alojamiento tampoco parece ser pues tiene una
advertencia: “Si no pesas 120 k o más ni
te acerques”. Veo allí un mastín argentino con un collar colgado en una de
sus tres cabezas donde se lee Cerberos. No me agrada. Es desconcertante, ¿qué
cabeza le acariciaría? Mi madre tenía un Dachshund bien bajito, era más fácil. Seguimos.
Vemos otro block de apartamentos disponibles a precios exorbitantes pero con
hipotecas muy liberales. Los ocupantes desafían los desahucios a las pedradas. No
es allí. En otro interesante complejo ofrecen lugares para mi madre pues les ha
llegado información de que se siente soberbia. Aún así no veo que ella cuadre
del todo ahí. Seguimos descendiendo y hay varios edificios imponentes con
muchas amenities. Se incluye una laguna, Estigia, donde navegamos guiados por
Flegias. Como estoy en una visita promocional es gratis. Al terminar de cruzar
la laguna llegamos a una gran muralla (hay un cartel anunciando que su
mantenimiento está a cargo de la R.P.China) pero las reglas de admisión
excluyen a aquellas almas que no son religiosamente furiosas o furiosamente antirreligiosas.
Llegamos a otro río, el Flegetonte. Lo vadeamos fácilmente, está seco, también
allí llegó el calentamiento global. Ahora vemos un complejo grande donde en uno
de sus tres enormes blocs hay un anuncio donde se lee: "¡Benvenuta cara signora, abbiamo un bel posticino per lei!" Puede
ser allí entonces. Pero nunca hay que contentarse con lo primero. Le digo
entonces:
--Parece que es
aquí pero, ¿qué tal si bajamos un poco más para ver otros complejos? –
--Bueno,
prosigamos— replica mi madre
Descendemos otro poco y encontramos un enorme edificio
con varias puertas, todas cerradas. Se ven grandes carteles: “totalmente ocupado, abriremos en la próxima
campaña política, o no”. Son tan mentirosos que hasta el anuncio puede no querer decir lo que dice. Es adecuado para el perfil de los políticos. Continuamos
hasta un grupo de 10 edificios, la mayoría en estado ruinoso por lo mal
construidos. Leemos: “no hay vacantes,
estamos preparando otra burbuja de hermosos apartamentos. Avisaremos cuando
haya lugar”. Tampoco es en esos blocs de apartamentos.
Bajamos más. En una de las vueltas de la escalera dice: “El fin está próximo”. ¿Será que
llegaremos a Lucifer? Estoy emocionado. ¡Encontrar al mismo diablo en persona! Al
acercarnos a estos imponentes castillos vemos que gozan del más perfecto aire
acondicionado, está frío de verdad. Antes de poder entrar debemos sortear el
escrutinio de gigantescos y fornidos patovicas en black tie, gafas RayBan y cara de pocos amigos. Muestro el talón de
los tickets que nos vendió el poeta y nos dejan proseguir. Entonces siento que
mi corazón se parte al leer en una elegante y fina placa de acero inoxidable
con iluminación tenue: "Lucifer (y sus varios aliases) ha sido sustituido por un
comité administrativo “infernal” (sic) donde el CEO es Zar Vladimir (Putin), y
como consejeros están el viejo Grump (Trump) CFA en international affairs, Bolas
Nabo (Bolsonaro) CRO de recursos
naturales, R. Duterte (CE-DDHH), V. Orban (asuntos de democracia), C.Fernández de Kichner (CFO
de finanzas). Como valets encargados de ponerles el tapado y sostenerles el
paraguas a los miembros de la directiva están Sánchez y Díaz-Canel. Los meseros
encargados de servir el café son Maduro y Ortega. Hasta tienen un paseador de
mascotas para cuando los directivos están de reunión: Iglesias. Parece que
existe una extensa lista de postulantes pero si no están ejerciendo en un gobierno
no pueden integrar el cuerpo de servicios. También menciona a un comité de ancianos
sabios totalmente inútiles, figuran como asesores: López Obrador, Vargas Llosa,
B. Sanders, José Mujica, N. Chomsky, J. Carter, Jorge Bergoglio, M. Rajoy y
varios más, todos notoriamente olvidables.
Como chairman emérito y vitalicio de toda la operativa está el Gran Emperador
Eterno Xi Jinping. Así me entero que todo es un comité ejecutivo administrando
la empresa L&D* Corp. Las acciones las tienen los Buffet, Soros, Rothschild,
Rockefeller, dueños de la exKGB, varios chinitos pillos y muchísimos más que
debido a que con la letra, ahora tan pequeña, no llego a leer.
Sin lugar a dudas ese no es el lugar para mi madre. Vemos
que la escalera descendente prosigue. Me decido a tomarla. ¿Habrá como novedad
de marketing de la L&D Corp. un nuevo círculo 10º? Pero termina abruptamente en una pared donde en un cartel con grandes letras negras sobre fondo amarillo cromo reflectante se lee esto:
“Si llegaste hasta
aquí es que no hay ni dios ni diablo que te aguante”.
·
*Life and Death
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